
El brutal asesinato del alcalde de Chilpancingo ha conmocionado a todo México. Alejandro Arcos Catalán, quien recientemente lamentaba la pérdida de su mano derecha, el secretario general del Ayuntamiento, Francisco Gonzalo Tapia, ahora exige mayor seguridad para poder seguir desempeñando sus funciones como presidente municipal. En una entrevista radial, Arcos Catalán solicitó apoyo al Gobierno de Guerrero para garantizar la gobernabilidad en el Estado, enfatizando que no buscan conflictos.
Sin embargo, la tragedia golpeó de nuevo cuando se dio a conocer que Arcos Catalán fue decapitado por miembros del crimen organizado, a tan solo una semana de haber asumido el cargo. Después de una semana marcada por la barbarie, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se está considerando la posibilidad de que la Fiscalía General de la República se haga cargo de las investigaciones del caso.
La oposición ha calificado este crimen como un "acto terrorista", mientras crece la indignación por la falta de respuesta a la solicitud de ayuda por parte de Arcos Catalán, que podría haber evitado esta tragedia.