
El 21 de julio, en la bodega, El Bombón y El Manco lideraban la operación. El primero había distribuido las armas y ahora, con todos presentes, daban las instrucciones finales. "El objetivo debe ser eliminado hoy mismo", declaró El Manco. El objetivo era Milton Morales, jefe de la Unidad de Estrategia Táctica y Operaciones Especiales de la policía de Ciudad de México. Morales estaba a cargo de desmantelar las redes criminales más peligrosas de la capital, una labor que, según las investigaciones, le costaría la vida.