
Hace un año, Yessica tomó la valiente decisión de salir de Venezuela en busca de un futuro mejor para su familia, lejos de la crisis económica y política que azota a su país. El destino: Estados Unidos, a 5.000 kilómetros de distancia. A pesar de los obstáculos, Yessica, junto a su esposo, tres hijos, hermano y madre, emprendieron un arduo viaje que los llevó a través de Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y finalmente México, donde actualmente se encuentran en un albergue en Tapachula, Chiapas.
El nacimiento de su bebé en mitad de la selva guatemalteca durante las lluvias del verano fue un momento difícil, pero lo más duro ha sido enfrentar los peligros en México. Yessica relata con angustia cómo fueron secuestrados al cruzar un río, siendo retenidos en una casa hasta que pagaron 100 dólares por cada miembro de la familia para ser liberados, sumando un total de 800 dólares entregados al cartel.
Ahora, están a la espera de una cita con las autoridades estadounidenses para solicitar asilo en ese país. Gracias a la aplicación CBP One de Aduanas y Fronteras, desde este verano es posible realizar el trámite desde la frontera sur de México y esperar allí hasta ser llamados. La historia de Yessica y su familia es un testimonio de valentía y esperanza en medio de la adversidad.