
Este martes, el Senado mexicano se convirtió en escenario de un intenso debate que culminó en un enfrentamiento entre manifestantes y legisladores, obligando a suspender la sesión. La tensión se intensificó a lo largo del día, superando a los miembros de seguridad del recinto. Desde temprano, se respiraba un clima de máxima tensión ante la votación de la reforma al Poder Judicial propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Dentro y fuera de la Cámara alta, se vivieron momentos de intensas negociaciones, chantajes y rumores de deserciones en las filas de la oposición.