La reposterÃa cannábica ya no es lo que era. Los tradicionales pasteles de marihuana que los consumidores podÃan hacerse en casa, con la misma receta que la de un brownie, pero añadiendo unos cogollos de la planta psicoactiva, se han profesionalizado y la oferta de dulces aderezados con cannabinoides se ha diversificado: hay gominolas de colores, chucherÃas azucaradas, patatas fritas y hasta bollos de pan con chocolate. El mercado se expande y con él, las preocupaciones de los expertos en salud pública y los cuerpos policiales por el tráfico de estas sustancias y su impacto en la salud: en ocasiones, los compuestos que se están encontrando en las golosinas son derivados sintéticos del THC —el cannabinoide que produce el efecto psicoactivo—, pero mucho más potentes y con mayor riesgo de intoxicación. En el peor de los casos, la exposición a estas sustancias en jóvenes con cierta predisposición genética, puede terminar en el desarrollo de graves problemas psicóticos. Los Mossos d’Esquadra han informado este jueves de la detención de un hombre que poseÃa un obrador en Badalona, donde infusionaba THC a golosinas, dulces y snacks comprados de manera legal, en una cantidad que suponÃa un “elevado riesgo” para la salud. El público final era el consumidor habitual de marihuana, y no se encontraban en supermercados o tiendas tradicionales.
La reposterÃa cannábica ha evolucionado significativamente en los últimos años. Ahora, en lugar de los tradicionales pasteles de marihuana caseros, se pueden encontrar una amplia variedad de dulces aderezados con cannabinoides. Desde gominolas de colores hasta bollos de pan con chocolate, el mercado de productos cannábicos se ha diversificado enormemente.
Sin embargo, esta expansión del mercado ha generado preocupaciones entre los expertos en salud pública y las autoridades policiales. Se han encontrado derivados sintéticos del THC en algunas golosinas, que son mucho más potentes y representan un mayor riesgo de intoxicación. En casos extremos, la exposición a estas sustancias puede provocar graves problemas psicóticos, especialmente en jóvenes con predisposición genética.
Recientemente, los Mossos d’Esquadra detuvieron a un hombre en Badalona que estaba infundiendo THC en golosinas y snacks comprados legalmente en su obrador. Esta práctica representaba un "elevado riesgo" para la salud, ya que el público objetivo eran consumidores habituales de marihuana y no se comercializaban en supermercados o tiendas convencionales.
La profesionalización de la reposterÃa cannábica ha llevado a un aumento en la calidad y la diversidad de productos disponibles, pero también ha generado preocupaciones sobre la seguridad y la legalidad de estos productos. Es importante estar informado y consciente de los riesgos asociados con el consumo de golosinas y dulces infusionados con cannabinoides.