La rebelde Sandra Cuevas desafía al sistema con su nueva formación política mientras Verástegui se alía con grupos antiaborto en EE.UU.

Tras la aplastante derrota sufrida por la oposición en las recientes elecciones mexicanas del 2 de junio, el partido conservador Acción Nacional (PAN) se encuentra en una profunda crisis en la que urge la presencia de un líder y un programa político capaces de unificar las tendencias de derecha en el país.
Es imperativo evitar que la ideología ultra se desvincule del resto y se convierta en una fuerza solitaria, como ha sucedido en otras naciones. A pesar de las dificultades históricas y burocráticas que enfrenta la creación de un nuevo partido en México, no faltan candidatos que defienden los valores tradicionales de la familia, la seguridad, la vida y los principios cristianos.
El camino para resurgir está claro, pero será necesario un esfuerzo conjunto y una estrategia sólida para lograrlo.