
En enero de 1955, Marilyn Monroe revolucionó la industria cinematográfica al fundar Marilyn Monroe Productions junto a su amigo Milton H. Greene, marcando un hito en la historia de Hollywood. En la actualidad, es común que las estrellas de la pantalla participen activamente en la producción de sus películas para sacar el máximo provecho de su renombrado nombre. Sin embargo, en la época dorada del star system estadounidense de los años cincuenta, esto era considerado un acto de rebeldía.
Marilyn Monroe, la estrella más deslumbrante de la Fox, estaba insatisfecha con el trato recibido por su estudio y los papeles que le asignaban. Su incomodidad se reflejó en sus declaraciones sobre su última película, "Río sin retorno", donde expresó su deseo de interpretar roles más dramáticos en lugar de limitarse a comedias y musicales que la encasillaban en el arquetipo de la rubia tonta y sexy que la había catapultado a la fama.
Esta nueva etapa en la carrera de Marilyn, conocida como la "Marilyn del Actor's Studio", prometía un enfoque más profundo y desafiante en su trabajo actoral, alejándose de los estereotipos que la habían definido hasta entonces. La icónica actriz estaba lista para demostrar su versatilidad y talento en la gran pantalla.