Una rendición pactada, un engaño o un secuestro a manos de sus antiguos socios. Esas son las tres hipótesis principales que han emergido tras la caída de Ismael El Mayo Zambada, uno de los narcotraficantes más temidos y poderosos del mundo. Las certezas sobre su misterioso arresto se han desvanecido en los últimos días y las preguntas se multiplican también sobre las consecuencias de la detención y sus implicaciones en la cúpula del Cartel de Sinaloa. “Todos sabemos que se trata de grupos que llevan años dedicados a actividades ilícitas, son los más famosos en el país, por decirlo de alguna manera, y sin embargo aun cuando se trata un asunto delicado no ha habido confrontación entre grupos”, declaró el viernes el presidente, Andrés Manuel López Obrador. Una disputa por la sucesión, reacomodos y escisiones en la estructura de la organización criminal, y la reacción de agrupaciones rivales como el Cartel Jalisco Nueva Generación se mantienen como una posibilidad latente y han puesto en alerta a la población del noroeste del país, donde los hombres de El Mayo y El Chapo tienen sus bastiones.
Tras la caída de Ismael "El Mayo" Zambada, uno de los narcotraficantes más poderosos y temidos del mundo, han surgido tres principales hipótesis: una rendición pactada, un engaño o un secuestro a manos de sus antiguos socios. Las certezas sobre su misterioso arresto se han desvanecido en los últimos días, generando múltiples interrogantes sobre las implicaciones en la cúpula del Cartel de Sinaloa.
El presidente, Andrés Manuel López Obrador, señaló que, a pesar de tratarse de grupos dedicados a actividades ilícitas, no ha habido confrontaciones entre ellos. Sin embargo, la disputa por la sucesión, reacomodos en la estructura criminal y la posible reacción de grupos rivales como el Cartel Jalisco Nueva Generación mantienen en alerta a la población del noroeste del país, donde El Mayo y El Chapo tienen sus bases de operación.