La caĆda de Ismael El Mayo Zambada, capo entre los capos del narco en MĆ©xico, fue celebrada en Estados Unidos como una victoria sin precedentes en la llamada guerra contra las drogas. La DEA, el FBI y el Departamento de Justicia sacaron pecho despuĆ©s de atestar lo que calificaron como un “golpe al corazón” del Cartel de Sinaloa. Del otro lado de la frontera, el entusiasmo ha sido mucho menor. A casi dos semanas de la detención, MĆ©xico no sabe cómo fue que El Mayo y JoaquĆn GuzmĆ”n López, hijo de El Chapo, terminaron en un avión para luego ser capturados en El Paso. A las dudas que planean sobre el caso se suman otras interrogantes sobre el mensaje que manda Washington con el arresto, la información que tenĆa la Casa Blanca antes de concretarlo y la sospecha de una operación extraterritorial. El misterio ha impactado de lleno en la relación bilateral, sumando un nuevo sĆntoma de la desconfianza que predomina entre las agencias de seguridad de ambos paĆses.
La captura de Ismael "El Mayo" Zambada, uno de los lĆderes mĆ”s poderosos del narcotrĆ”fico en MĆ©xico, fue recibida con jĆŗbilo en Estados Unidos como un golpe contundente en la lucha contra las drogas. La DEA, el FBI y el Departamento de Justicia se enorgullecieron de lo que describieron como un golpe certero al corazón del Cartel de Sinaloa.
Sin embargo, en MĆ©xico la reacción ha sido mĆ”s cauta. A casi dos semanas de su detención, aĆŗn persisten dudas sobre cómo El Mayo y JoaquĆn GuzmĆ”n López, hijo de El Chapo, acabaron en un avión rumbo a El Paso, donde fueron capturados. Este misterio ha generado interrogantes sobre la implicación de Washington en la operación, la información previa que tenĆa la Casa Blanca y la posibilidad de una intervención extraterritorial.
Esta situación ha afectado la relación bilateral, evidenciando la desconfianza que prevalece entre las agencias de seguridad de ambos paĆses.