El dinero solo no gana elecciones, pero ayuda mucho. Y este mes, la campaña demócrata para las presidenciales de Estados Unidos cuenta con una asistencia más que generosa: sus arcas recibieron 310 millones de dólares [cerca de 284 millones de euros] a lo largo de julio. Dos tercios de ese monto, más de 200 millones, se ha recolectado en la primera semana desde la renuncia del presidente, Joe Biden, a la reelección y su sustitución por la vicepresidenta, Kamala Harris. La cantidad suma más del doble de lo ingresado en las arcas de los rivales republicanos el mismo mes, 139 millones de dólares.
El financiamiento es crucial en cualquier campaña electoral, y en el caso de la carrera presidencial demócrata para las elecciones en Estados Unidos, no ha sido la excepción. Durante el mes de julio, se logró recaudar la impresionante suma de 310 millones de dólares, lo que representa un apoyo financiero sin precedentes.
La renuncia del presidente Joe Biden a la reelección y su sustitución por la vicepresidenta Kamala Harris, han sido un punto de inflexión en la campaña demócrata, logrando recaudar más de 200 millones de dólares en la primera semana después de estos acontecimientos. Este monto supera en más del doble lo recaudado por sus rivales republicanos durante el mismo periodo, quienes lograron obtener 139 millones de dólares.
Estos números demuestran el enorme respaldo que la candidatura demócrata está recibiendo y la importancia que tiene el financiamiento en la contienda electoral. Sin duda, esta asistencia financiera generosa será un factor determinante en el camino hacia las elecciones presidenciales.